31 mayo 2010
México, doble cara ecologista
En noviembre de este año México será sede de la 16 Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático, una reunión mundial que tiene la meta de lograr los compromisos de protección al ambiente que no se consiguieron en la pasada cita de Copenhague. México, como anfitrión, tiene la oportunidad de ser un factor decisivo en estas negociaciones que son clave para la salud futura de nuestro planeta. Desafortunadamente, al no predicar con el ejemplo, el gobierno federal está dejando ir la “etiqueta” de país verde que con discursos ha querido construir.
La incongruencia se demuestra con el freno que la Federación impuso al Programa de Ahorro de Energía Eléctrica cuya meta para 2012 era sustituir los 205 millones de lámparas incandescentes que hay en el país por focos ahorradores. Las secretarías de Hacienda, Energía y Economía detuvieron el dictamen en la Cámara de Diputados. A Hacienda le incomoda el costo de la medida, mientras que a Economía le inquieta violar compromisos comerciales.
Eliminar los focos incandescentes, aunque parece una acción sencilla, equivale a dos décadas de la aplicación del Horario de Verano en términos de ahorro de energía, de acuerdo con Greenpeace México. Por ello 30 países han adoptado ya esta alternativa.
No es la primera vez que el gobierno federal actúa contra su discurso. ProÁrbol, considerado por la administración del presidente Felipe Calderón como “el principal programa de apoyo al sector forestal”, presumió ante la ONU de haber plantado cientos de miles de hectáreas de árboles cuando, en realidad, la mayoría de lo plantado murió.
Ocho meses después de evidenciado el fracaso de ProÁrbol, el huracán Ida desnudó otra negligencia, esta vez en la propia sede de la próxima Cumbre contra el Cambio Climático. La Secretaría de Turismo encargó “inyectar” a Cancún casi 3 millones de metros cúbicos provenientes de otras playas. La tercera parte de esa arena se perdió con la erosión. Ahora el gobierno extrae 6.2 millones de metros cúbicos de Cozumel e Isla Mujeres para rellenar Cancún, lo cual, según los biólogos, acabará con la fauna marina del lugar.
La lista sigue con la adquisición de carbón que planea la Comisión Federal de Electricidad para los próximos años —en lugar de fuentes de energía alternativa— así como con los proyectos que tienen Fonatur y CFE en varias zonas de manglar, pese a que el presidente Calderón firmó una estricta ley de protección a ese ecosistema.
México está muy interesado en la próxima cumbre de cambio climático porque le brinda la oportunidad de ser el eje de un cambio mundial importante. El gobierno federal tendrá que hacer en los seis meses siguientes mucho más por el ambiente si quiere ganar la autoridad moral que sus acciones presentes le han restado.
18 mayo 2010
México, primer lugar en consumo de agua embotellada; la demanda crece 40%
México es el primer consumidor de agua embotellada del mundo, luego de que en cuatro años la demanda creció 40 por ciento. Ello provoca que anualmente se desechen alrededor de 8 mil millones de envases de plástico, que tardan hasta 500 años en degradarse, señaló Alejandro Calvillo, de El Poder del Consumidor, en conferencia de prensa.
Explicó que, según el más reciente informe de Beverage Marketing Corporation, entre 2004 y 2009 el consumo anual promedio en el país se elevó 8 por ciento. De ocupar el segundo lugar, aseguró, ahora encabeza la lista. Desplazó a Italia del primer sitio. Cada mexicano bebe 234 litros, 20 por ciento más que los italianos, quienes ingieren alrededor de 191 al año.
En México, con alrededor de la mitad de la población en pobreza, cada familia destina mil 800 pesos a la compra del líquido embotellado, a pesar de que se trata de un derecho.
Alejandro Calvillo explicó que el consumo per cápita del líquido en territorio nacional es de más del doble que en Estados Unidos, donde adquieren 110 litros, y España, 119. Además, lo que se comercializa en México representa 13 por ciento de las ventas mundiales de agua embotellada.
Indicó que las empresas del sector ganan hasta 5 mil por ciento más de lo que invierten. Ejemplificó: Coca-Cola Femsa paga 2 mil 600 pesos por cada una de las 46 concesiones de explotación de aguas subterráneas al año. Sólo en 2007 tuvo ganancias por 32 mil 500 millones de pesos. Otras grandes compañías del área son Pepsi Co, Danone y Nestlé.
Las ventas actuales del líquido embotellado en el país son de 26 mil 32 millones de litros al año, de los cuales, se estima, 18 mil 222 millones fueron comercializados en garrafón y 7 mil 809 millones –30 por ciento– en botellas individuales, explicó.
Se calcula que el año pasado fueron desechadas 7 mil 800 millones de botellas de plástico PET –21.3 millones al día–, lo cual agrava el manejo de la basura, pues además de que se convierten en foco de contaminación tardan años en degradarse. Apuntó que sólo 20 por ciento de envases son reciclados.
Por su parte, Claudia Campero, de Food and Water Watch y de Blue Planet Project –redes internacionales sobre el derecho y cuidado del agua–, explicó que el nivel de consumo del líquido “como mercancía ”, no como derecho humano, tiene de fondo que la población desconfía de la red pública de agua potable. Los pobres siempre son los que sufren por la falta del líquido, ya que por las redes públicas reciben menos y de menor calidad. Además, gastan más para obtener agua en garrafón o en botellas individuales.
Sostuvo: “el derecho humano al agua no sólo es obligación de los gobiernos, sino que ésta sea potable y económicamente accesible. Cuando la gente se ve en la necesidad de comprar el líquido embotellado para beber, claramente se evidencia que no se está respetando esa garantía ”.
Nathalie Seguin, coordinadora de la Red de Acción por el Agua, dijo que habría acceso al agua potable en la red pública de suministro, tanto en casas como en sitios públicos, si se hubieran establecido políticas públicas eficaces para la aplicación progresiva del derecho humano a ese recurso, que México reconoció al firmar el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.
Cuestionó de qué forma se va a garantizar la hidratación de los niños cuando en las escuelas se dejen de expender refrescos, y si ello será con agua embotellada. Los analistas propusieron establecer bebederos en escuelas y parques.
10 mayo 2010
México apuesta por combustible tóxico
- Vuelve al carbón, la energía más sucia; CFE incrementará la demanda de 10 millones de toneladas, a 25 millones en 2024.
México, anfitrión de la cumbre mundial contra el cambio climático, retomó el uso del carbón, uno de los combustibles más contaminantes, para generar energía.
Informes de la Comisión para la Cooperación Ambiental de América del Norte señalan que las tres carboeléctricas que operan en el país emiten al ambiente 20.8 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2), 30% del total nacional.
El dióxido de carbono es uno de los gases causantes del calentamiento global.
La misma comisión agrega que las carboeléctricas también arrojan dióxido de azufre, óxido de nitrógeno y mercurio, que producen serios daños a la salud humana, así como al medio ambiente.
La Comisión Federal de Electricidad anunció que incrementará la demanda de carbón de 10 millones de toneladas, a 25 millones en 2024, un aumento de 137%.
El director general de Investigación en Política y Economía Ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Carlos Muñoz, explicó: la expansión de las carboeléctricas es parte de la cartera del gobierno federal y no podemos negarnos a ninguna opción.
Aclaró que México no tiene compromiso de reducciones de contaminantes, por lo que puede emplear el carbón. Actualmente, dijo, no hay límites, porque no hay acuerdos internacionales.
Greenpeace México advirtió que con esa decisión el país se ha colocado en la ruta del “suicidio ecológico”.
29 abril 2010
¿Cuántos diputados necesitamos para cambiar un foco?
Coordinadora de la Campaña de Eficiencia, Greenpeace México
Fuente: Periódico El Universal, 25 de abril de 2010.
Una de las medidas más efectivas e inteligentes para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), que aceleran el cambio climático y que transforman nuestros ecosistemas, es el ahorro de la energía que consumimos. El primer paso en ese sentido es la sustitución de focos incandescentes (que 90% de la energía que gastan se desperdicia en calor) por otro tipo de luminarias.
Para que México pueda dar este salto tecnológico, Greenpeace impulsó desde 2008 una iniciativa para prohibir la comercialización de focos incandescentes en todo país a partir de 2012. Desde entonces platicó con las empresas de iluminación, con otras ONG y con los diputados para explicar la importancia de legislar en este tema.
En abril y diciembre de 2009, legisladores del PVEM y del PAN presentaron por separado sus propuestas de modificación al artículo séptimo de la Ley para el Aprovechamiento Sustentable de la Energía, donde se incluye prohibir la comercialización de focos incandescentes en 2012. Hace una semana, ambos partidos hicieron una iniciativa conjunta para que en este periodo fuera aprobada. Pero, no ha sido dictaminada por la Comisión de Energía y el periodo termina el 29 de abril.
Las razones de esto son varias. Primero, algunas empresas de iluminación hicieron cabildeo para que no se aprobara. Ahora, dos legisladores del PAN y uno del PRI, están obstruyendo la aprobación de esta iniciativa con argumentos alarmistas. Se trata de Guillermo Ruiz de Teresa y José Bermúdez, del PAN, y del priísta Eduardo Bailey. Ellos aseguran que con esta ley, compañías como Osram, Philips y GE quebrarían, cerrarían sus plantas y despedirían a miles de empleados. Para evitarlo, proponen un nuevo subsidio federal para que estas empresas, de capital europeo, puedan traer sus productos a México. La realidad es que la industria no necesita tal subsidio porque ya cuenta con los recursos para fabricar o importar lo mismo lámparas ahorradoras compactas que otro tipo de tecnologías de iluminación en el país.
Philips está de acuerdo en la prohibición de focos incandescentes al 2012. Para importadores como Laiting y Luminnova este sería un cambio positivo para abrir más el mercado y fomentar que las lámparas fluorescentes se fabriquen en México. Osram, con reticencias en principio, hoy apoya la ley, tal como lo hizo en Argentina y la Unión Europea, condicionando a que se realice de manera gradual. Finalmente, GE dijo que se ajustará a lo que el gobierno dictamine. Entonces, el argumento de los diputados no tiene fundamento.
Para los diputados, 2012 es un año muy cercano porque al parecer desconocen la tendencia mundial de sustitución de focos incandescentes, que comenzó en 2005 y que a la fecha han adoptado más de 35 países. En otro tanto de países, esta prohibición está fijada para comenzar a funcionar antes del 2012. En Europa y en Latinoamérica se dieron plazos de 2 años, a partir del momento en que se comenzó a discutir la propuesta, para que el mercado sustituyera los focos incandescentes.
En México, 14 organizaciones de la sociedad civil y varias empresas desean que esta ley entre en vigor en 2012; la Comisión de Energía ha recibido más de 21 mil correos de ciudadanos y más de 200 llamadas para exigir la prohibición de focos incandescentes en esta fecha. El Congreso del estado de Chihuahua también se sumó a esta demanda. De dictaminar la ley ahora, aún existiría un periodo de gracia de dos años para que la industria y el mercado planeen sus esquemas de comercialización. Además, cada año México ahorraría mil millones de pesos en subsidios a la industria de iluminación, ahorraría 15% del consumo de electricidad en el sector residencial —unos 15 mil Gigawatts hora al año, equivalentes a casi dos décadas de aplicar el Horario de Verano—. Además, al 2030 se podría reducir la demanda de energía en hasta 52% y se evitaría la generación de entre 8 y 12.75 millones de toneladas de bióxido de carbono (CO2), lo que representa entre 1.4 y 2% de las emisiones anuales de GEI en nuestro país.
No existen más razones técnicas, políticas o económicas para retrasar la aprobación de esta ley y que entre en vigor en 2012; lo que sí se requiere es voluntad política de los diputados, ¿la tendrán? O, lo que es lo mismo, ¿cuántos diputados se necesitan para cambiar un foco?
Habrá 400 millones de pobres por el cambio climático: ONU
Fuente: Periódico La Jornada. 29 de abril de 2010.
En 50 años Cuba habrá desaparecido por el fenómeno ambiental, dice el embajador de EU- La cumbre de Cancún, oportunidad para buscar reducir emisiones de carbono, señala Pascual
A causa del cambio climático, unos 400 millones de personas caerán en condiciones de pobreza. El incremento de dos grados en la temperatura mundial dará lugar a fenómenos meteorológicos más intensos y frecuentes, advirtió Margareta Wahlström, responsable de la aplicación de la estrategia internacional para la reducción de desastres de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
En tanto, el embajador de Estados Unidos en México, Carlos Pascual, planteó que la cumbre de noviembre próximo, en Cancún, podría ser la oportunidad para que en una nueva etapa los países se acerquen a un compromiso para reducir las emisiones de carbono.
También dijo que en 50 años su país ya no tendrá que preocuparse por Cuba, porque los efectos del cambio climático provocarán la desaparición de la isla.
Al participar en la Expo Negocios Verde, convocada por el Tecnológico de Monterrey, el diplomático informó que México y Estados Unidos colaboran en la creación de un mercado energético renovable, cuyo documento base podrá estar listo a finales de este año como parte de los compromisos de ambos países para generar una transformación energética.
Wahlström se encuentra de visita en México para reunirse con funcionarios federales y del gobierno capitalino. Ayer, en una conferencia magistral que dio en la Secretaría de Relaciones Exteriores, manifestó que se requiere una mayor inversión para prever desastres graves en caso de sismos. El Banco Mundial estima que se necesitan entre 75 y 100 millones de dólares anuales para que países en desarrollo puedan adaptar sus infraestructuras.
Consideró que el desafío mayor es la inercia que impide a las personas cambiar los patrones de consumo para reducir el cambio climático. A pesar de que saben sobre la importancia de este tema, no actúan cuando tienen oportunidad, enfatizó.
Modificar patrones de consumo
Es en el ámbito de las políticas públicas donde se pueden proveer incentivos de peso para que individuos, comunidades y gobiernos puedan modificar comportamientos y patrones de consumo, a fin de reducir el riesgo de eventos climáticos extremos.
Dijo que para promover los cambios se ha puesto en marcha la campaña Mi ciudad se está preparando, en la que se involucran autoridades y líderes sociales.
En su exposición, manifestó que la cumbre de Cancún representa una oportunidad para actuar juntos tanto los países de altos ingresos como los de bajos recursos. Necesitan actuar conjuntamente para la mitigación y la adaptación a las modificaciones del medio ambiente, enfatizó.
La representante especial de la ONU, Margareta Wahlström, concluirá el primero de mayo la visita que inició ayer. Su estancia en el país se inscribe en el contexto de cooperación entre su oficina y el gobierno mexicano, en el interés compartido de estrechar lazos para impulsar medidas que reduzcan las pérdidas ocasionadas por los desastres naturales, de conformidad con el Marco de Acción de Hyogo 2005-2015 y en el compromiso de México de compartir su experiencia a escala internacional.
Como parte de sus actividades, viajará al estado de Chiapas, donde se reunirá con el gobernador Juan Sabines Guerrero. Su programa incluye actividades para promover un enfoque regional de la escuela de protección civil de esa entidad, lo cual favorecerá la creación y fortalecimiento de capacidades y de instituciones en la materia.
Por otra parte, en la expo, que reunió a empresarios, funcionarios de la administración federal, académicos y alumnos del Tecnológico de Monterrey, Leonardo Beltrán, coordinador de Información y Estudios Energéticos de la Secretaría de Energía (SE), aseguró que no sólo se requieren recursos financieros para garantizar un tratado internacional sobre cambio climático, también establecer las bases de un desarrollo sustentable tanto en los países en desarrollo como en las naciones con tecnología más avanzada.
El funcionario reconoció que México requeriría invertir 0.4 por ciento de su producto interno bruto anual, es decir, más de 3 mil millones de pesos, para garantizar una reducción “enérgica” de las emisiones de gases de efecto invernadero, pues informó que 60 por ciento se generan por el consumo y la producción energética.
Al respecto, Elías Freig, coordinador de la fuerza de tarea CO2 de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, afirmó que un acuerdo global para enfrentar el cambio climático no puede funcionar sin un nuevo pacto económico que demanda una “nueva arquitectura financiera, que incluya cinco líneas de acción, entre ellas, la posibilidad de aplicar un impuesto o cuota que no sólo ayude a generar los recursos que demandan las acciones de mitigación y prevención, sino que se traduzcan en una redistribución justa para el contribuyente”.
Sin embargo, advirtió que una medida aislada, como imponer un gravamen verde, “no solucionará por sí mismo la escasez de recursos para enfrentar el cambio climático. Se trata de buscar soluciones integrales en las que se sumen todos los países y no sólo unos cuantos”.
12 abril 2010
Iniciativa panista sobre cambio climático carece de efectividad, advierten ecologistas
Fuente: Periódico La Jornada. 12-04-2010.
- La propuesta de Cárdenas Jiménez no ayuda a reducir la emisión de gases invernadero: INE.
- Sólo busca mercantilizar el problema mediante los bonos de carbono, advierte Greenpeace.
La iniciativa de Ley General de Cambio Climático que presentó el panista Alberto Cárdenas Jiménez, con el apoyo de 28 senadores más, no contribuye a reducir de forma efectiva las emisiones a la atmósfera de gases de efecto invernadero (GEI) y menciona esquemas que aún no han sido aprobados a escala internacional.
De acuerdo con un análisis de expertos en el tema y de la organización Greenpeace, sería importante el establecimiento de una legislación en la materia para concretar las medidas que se deben aplicar en el país por el cambio climático, y para que tengan un marco jurídico, pero las que presenta el legislador panista están más encaminadas a promover un mercado de carbono.
Especialistas del Instituto Nacional de Ecología (INE) consideraron que esta iniciativa puede ser el punto de partida para discutir una legislación en la materia y hay países que ya la están impulsando, como Estados Unidos e India.
La iniciativa fue presentada a unos meses de que se realice en México la 16 Conferencia de las Partes de Cambio Climático, que se celebrará en diciembre.
Cuando Cárdenas Jiménez fue secretario de Medio Ambiente en el gobierno de Vicente Fox, el Senado modificó unilateralmente la Norma 022 de manglares, para que esta vegetación se pudiera talar a cambio de una compensación económica, a pesar de que especialistas han señalado que son barreras naturales contra huracanes, los cuales se prevé se acentúen e intensifiquen precisamente con el cambio climático.
En un análisis, Greenpeace advirtió del riesgo de que se presenten iniciativas inconsistentes, desordenadas o que realmente buscan mercantilizar el problema del cambio climático mediante los bonos de carbono.
Consideró que para reducir las emisiones crecientes de México se deben establecer planes congruentes para detener la deforestación; aprovechar el gran potencial de eficiencia energética e incorporar de forma ambiciosa la participación de las fuentes de energía renovables en la matriz energética del país.
La iniciativa se refiere al “fondo verde” mexicano como un instrumento para que el gobierno contrate recursos provenientes de organismos financieros internacionales. Este mecanismo fue propuesto por nuestro país en las negociaciones de Naciones Unidas sobre cambio climático, pero no ha sido aprobado.
Greenpeace agregó que también se detectaron inconsistencias graves entre los objetivos y los mecanismos que plantea la iniciativa, como la promesa del presidente Felipe Calderón de reducir las emisiones de GEI en 50 por ciento para el año 2050, lo cual debería ser parte del objetivo mismo de la ley y no de un transitorio,
Señaló que se plantean prácticas y tecnologías que no atacan la raíz del problema, tales como la reforestación, el fomento de las plantaciones forestales comerciales y la captura y almacenamiento geológico de carbono. La reforestación, precisó, no compensa el carbono perdido por la deforestación o degradación de bosques naturales sino hasta después de varias décadas o incluso siglos.
La organización agregó que para detener la deforestación se requiere un profundo análisis de las causas que generan esta situación, y una integración de las políticas ambiental, agrícola y social, lo cual no está contemplado en esta ley.
Además, el documento propone figuras e iniciativas que ya existen, como una Comisión de Cambio Climático, que actualmente es la Comisión Intersecretarial de Cambio Climático, y un Registro Nacional de Emisiones, pese a que hay un Registro de Emisiones y Transferencia de Contaminantes.
17 marzo 2010
La solución es reciclar la lluvia
- Para despresionar el drenaje, especialistas recomiendan volver a las fuentes naturales de captación y filtración del agua, así como implementar sistemas caseros de recolección para usos distintos al potable, como el lavado de ropa, trastes y el riego de plantas.
Pero especialistas en ingeniería hidráulica refutan ese pronóstico y aseguran que ningún túnel por muy colosal que sea enfrentará al “monstruo” que han creado los gobiernos por la falta de planeación en el desarrollo urbano y obras de corto alcance que no son sustentables.
Si se hecha una ojeada a la historia veremos que la misma promesa la hizo el entonces presidente Porfirio Díaz en 1900 cuando inauguró el Gran Canal del Desagüe. Esa obra serviría —según las previsiones porfirianas— para evitar continuas catástrofes como la ocurrida en 1624, cuando la ciudad estuvo cinco años bajo el agua, dice Agustín Breña Puyol, investigador del Departamento de Ingeniería de Procesos e Hidráulica de la Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa.
Porfirio Díaz también la definió como una “obra colosal” y 20 años después, el Gran Canal del Desagüe tuvo su primer colapso. El valle de México se inundó de nueva cuenta y desde entonces el problema continúa.
Los especialistas reconocen que el problema es complejo y su solución lo es aún más. Por lo tanto, consideran que depositar esperanzas una sola obra no es la mejor opción. Tampoco lo es, dicen, reubicar municipios porque no hay terrenos viables dónde establecer a la población, pero sugieren por lo menos impedir que siga creciendo la mancha urbana sin control.
Estudiosos del tema proponen un conjunto de obras que recuperen los caudales de ríos y lagunas y sistemas de captación de agua de lluvia que ya no presionen el desagüe y resuelvan una parte de la escasez del líquido. Aunque también hay expertos que dicen que las inundaciones no podrán evitarse por la inestabilidad en el suelo, los recurrentes sismos y la presión urbana, y que más bien, tendremos que adaptarnos.
La historia se repite
Académicos consideran que utilizar enormes túneles y canales para expulsar el agua de lluvia y de las cuencas hidrológicas es una medida inútil, pues los resultados son cuestionables y están a la vista cada vez que hay una fuerte precipitación. Plantean un cambio radical: el retorno de los lagos y dejar de utilizar el sistema de drenaje.
Especialistas de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), campus Azcapotzalco e Iztapalapa, consideran que el agua de lluvia debe quedarse en el valle de México, en presas, lagunas y sistemas de captación que también ayudarán a resolver los hundimientos y la falta de agua potable en la zona metropolitana, al lograr la filtración del líquido en el subsuelo.
Para estos académicos, como Jorge Legorreta, es cuestionable el efecto que a largo plazo tendrá la obra hidráulica más grande que construye el gobierno federal en el centro del país, el Túnel Emisor Oriente, un sistema de 62 kilómetros de longitud. El arquitecto e investigador de la UAM Azcapotzalco ejemplificó lo ocurrido con el emisor central —el túnel más importante del drenaje profundo—, cuya capacidad de desalojo de agua se redujo por falta de mantenimiento, los hundimientos constantes del terreno y la profundidad en la que se encuentra, lo que ha ocasionado, a su vez, que haya fracturas en sus paredes.
Las autoridades capitalinas encargadas de la operación del emisor central rechazan que el drenaje profundo presente fracturas sino sólo un deterioro que, Ramón Aguirre Díaz, director del Sistema de Aguas de la ciudad de México, atribuye a los gases del agua negra y las grandes cantidades de líquido que pasan por el túnel.
El funcionario asegura que el emisor oriente podrá resolver en gran medida las inundaciones en el valle de México, aunque reconoce que ante las fuertes precipitaciones de los últimos años derivadas del cambio climático, la ciudad no estará exenta de encharcamientos. “Ninguna ciudad del mundo —dice— tiene la capacidad de desalojar en unas cuantas horas enormes volúmenes de agua como los que cayeron el 3 y 4 de febrero y que inundaron la colonia El Arenal”. En aquella ocasión llovieron 30 millones de metros cúbicos de agua durante 36 horas.
Pero Jorge Legorreta insiste: “El emisor central inaugurado en 1975 nos duró 35 años y eso merece una valoración técnica sin apasionamientos electorales. Hay que ver si hacer túneles profundos es una alternativa que va a darnos la solución cabal contra las inundaciones como ha sido planteado en los discursos o si necesitamos otro paradigma, otro modelo, otra visión”.
Asegura que en las zonas altas y en algunos sitios sobre la planicie existen terrenos para retener agua de lluvia a través de lagunas, presas y pozos de captación. Pone el ejemplo del Río Magdalena, en la zona de Los Dinamos de Contreras, un afluente que nace a una altitud de 3 mil 900 metros sobre el nivel del mar; río abajo se pueden edificar tres presas para la captación de agua.
Otra opción, explica, es utilizar el Lago de Zumpango en el norte del valle de México para retener agua de lluvia y dejar de usarlo para regular las aguas negras que provienen del Gran Canal del Desagüe, líquido contaminado que llega desde el Río San Juan Teotihuacan y Pachuca, Hidalgo.
Además, considera el experto, se tendría que construir una infraestructura en el alcantarillado que separe el agua negra del agua blanca que cae con las lluvias.
“La separación es posible. La ciudad de Teherán, en Irán, tiene un sistema de canalización de agua de lluvia que se va a depósitos especiales para su tratamiento y uso, mientras que por los conductos subterráneos se va el agua negra”, argumenta el entrevistado.
Sierra Nevada
Desde la UAM Iztapalapa se trabaja desde hace una década en un proyecto para retener agua de lluvia en el oriente del valle de México, así como la generada por los deshielos de los volcanes Popocatepetl e Iztaccíhuatl.
Ese proyecto se llama Sierra Nevada y surgió a iniciativa del profesor Pedro Moctezuma. Uno de los integrantes de ese grupo de trabajo, Jacobo Espinosa, explica que este plan apunta a reinfiltrar agua en los bosques y zonas agrícolas que rodean a los volcanes. Para ello, se requiere reforestar y construir terrazas o represas en las zonas boscosas por donde escurren los deshielos; utilizar la laguna de Xico, en el Valle de Chalco, para retener agua pluvial, utilizarla para riego e incluso potabilizar; crear lagunas de infiltración en zonas bajas de la Sierra de Santa Catarina, delegación Tláhuac, y rehabilitar chinampas en la zona ecológica de Xochimilco que son reservas de agua.
Jacobo Espinosa dice que por información compartida con la UNAM se sabe que en la zona boscosa la infiltración de agua puede tardar hasta 15 años en llegar de la superficie al acuífero profundo, pero en zonas agrícolas de Chalco, Mixquic y Xochimilco sólo bastaría un año y medio, de ahí la importancia de rescatar la laguna de Xico y las chinampas.
—¿Qué tan caro sería? —se le pregunta.
—No es caro si lo comparamos con los 13 mil millones de pesos del Túnel Emisor Oriente. Con la décima parte se podrían hacer obras de tratamiento, retención y riego, porque la zona oriente del valle tiene esa vocación. Con poco más de 100 millones de pesos se lograría.
Dudas gubernamentales
Ramón Aguirre, director del SACM, duda sobre la eficacia de retener agua de lluvia o crear una infraestructura alterna de conducción de ese líquido. “Cuando se habla de agua de lluvia se puede gastar muchísimo en aras de recargar el acuífero pero que es dinero tirado a la calle, porque la cantidad de horas que un pozo de absorción puede funcionar son muy limitadas, pues no llueve en toda la ciudad todos los días durante la temporada de lluvia. Se pueden hacer inversiones multimillonarias en pozos, pero su uso real puede ser muy discutible ya que en lugar de contribuir a la recarga del acuífero a lo que contribuirían es a su contaminación”, dice el funcionario.
Explica que desde el gobierno del DF se analizan algunos proyectos como inyectar agua residual potabilizada en acuíferos del área de conservación ecológica; retener agua de lluvia que cae de los segundos pisos del Periférico, pues hipotéticamente está menos contaminada que la que escurre a nivel de calle y establecer mecanismos de captación de agua pluvial en las viviendas.
Captación en casa
La recolección de agua de lluvia en los hogares es una estrategia analizada por el Centro de Investigación para el Desarrollo (Cidac). Para esta asociación civil se trata de una medida viable, con resultados en el corto plazo y que no involucra cuantiosas inversiones, y sí genera ahorros.
María Cristina Capelo, investigadora del Cidac, explicó que el sistema de captación de agua de lluvia es simple, pues sólo se necesita colocar un recolector en el techo y dirigir los chorros hacia un tinaco con filtro para que el líquido sea empleado en labores domésticas.
La especialista afirma que si se invierte en tecnología potabilizadora se podría usar también para el consumo humano.
Explica que el gobierno del DF, por ejemplo, en lugar de pagar subsidios elevados por consumo de agua potable, podría financiar la instalación de esos sistemas en los hogares y tener un ahorro en el gasto público en el mediano plazo.
Dice que según los cálculos, si se financia la instalación de ese sistema en 10% de las casas, el gobierno del DF gastaría 528 millones de pesos. Pero si se toma en cuenta que la captación de agua de lluvia para uso doméstico reduciría el consumo de la potable “que está altamente subsidiada”, al año se ahorraría 72 millones de pesos. Lo que significa que la inversión inicial se recuperaría en un plazo máximo de nueve años.
“Lo más importante es que los hogares beneficiados podrían tener disponibilidad inmediata de por lo menos 400 litros diarios de agua durante los cinco meses de la temporada de lluvias y se dejaría de presionar al drenaje profundo”, dice.
El proyecto funcionó en Estados Unidos, Alemania, Inglaterra, Brasil, India y China, dice.
Es mejor adaptarse
Para detectar los riesgos de una inundación catastrófica en la Zona Metropolitana del Valle de México, el Instituto de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) realizó un estudio de simulación de un escenario de inundación y colapso del emisor central del drenaje profundo en temporada de lluvias.
Los resultados son relevantes: el área inundada alcanzaría una magnitud de 217 kilómetros cuadrados y se verían afectados 4 millones de habitantes de las delegaciones Benito Juárez, Cuauhtémoc, Gustavo A. Madero, Iztacalco, Iztapalapa y Venustiano Carranza, así como Chimalhuacán, Nezahualcóyotl y Ecatepec.
En ese estudio se basa el ingeniero Agustín Breña Puyol para asegurar que no hay soluciones mágicas que terminen con el problema y prevengan un eventual colapso.
El suelo, dice, es frágil por extraer agua en grandes proporciones “pero no podemos dejar de bombear cuando hay un déficit (del vital líquido)”. La infraestructura tiene fugas por fisuras “pero éstas no se pueden evitar porque estamos en una zona sísmica y hundida”.
El especialista destaca que si se busca un equilibrio, al igual que existen 3 mil pozos de extracción de agua del subsuelo, debería instalarse igual número de sistemas de captación de agua pluvial y pozos de infiltración, pero desde su punto de vista “no es factible económicamente”.
Una medida drástica sería el reordenamiento territorial “pero si antes no se hizo una planeación urbana, ahora menos y la mancha urbana sigue expandiéndose anárquicamente”.
Lo que este investigador recomienda es que se tomen medidas de adaptación para evitar que en cada temporada de lluvias, las inundaciones se conviertan en tragedias, para que la población se encuentre preparada en caso de contingencia.
“En Chalco, a raíz de las inundaciones, me han escrito varias personas diciéndome que ya están organizando brigadas comunitarias para saber actuar ante esos episodios porque es evidente que las obras de los gobiernos no les han servido. Y a mí me parece que debemos ir en esa dirección porque hemos creado un monstruo que ya no podemos controlar”, establece Breña Puyol.